Desarrollo de webs sociales, blogs y aplicaciones para móviles android e iphone. Arquematics™
El título suena un poco a Daft Punk pero, quería hablar de lo que llamó “la decepción Web 2.0.” A estas alturas, muchos han caído, en que encontrar contenidos de valor, es un problema. Sólo existe una forma de crear contenidos valiosos y es con mucho esfuerzo. En eso los periódicos tradicionales, por profesionalidad y dedicación, son mejores sin duda. Son objetivamente más interesantes que Digg o cualquiera de sus clones. No lo digo yo, lo dicen verdaderos expertos que admiro.
La Web Semántica, me parece una aproximación interesante al problema, por lo menos para clasificar contenidos, y hacer sistemas más compatibles técnicamente, sin depender tanto de APIs, pero no es suficiente. Es necesario destacar el contenido de valor. Digg y otros sitios web implementan soluciones de ranking y votaciones, que en realidad son muy pobres. El resultado son contenidos destacados, con un sesgo entre sensacionalista y curioso, poco interesante, o bueno… tal vez un filón imprescindible, para las noticias del bloque final del telediario.
En realidad, el problema, es el planteamiento. Se ofrece el mismo contenido. Se busca la solución general, pero el objetivo al final es único, una sola persona. Entonces la información debería ser personalizada y para serlo, la voluntad del lector debe ser lo más importante. Con criterios de linea editorial, rankings, karma, votaciones… siempre son decisiones ajenas al lector las que seleccionan los contenidos. Por eso, me parece maravilloso Twitter. Seleccionando a las personas adecuadas, ofrece noticias personalizadas, con un interes mayor que Digg o cualquier medio tradicional, y es mucho mejor que cualquier selección que hagamos con un lector de RSS, ya que está enriquecido con las ideas de otros, y además nos permite interactuar.
A pesar de la eterna decepción tecnológica, siempre tendremos cosas nuevas en las que creer, a las que apuntarnos, no existe la tecnología definitiva, por eso la eterna decepción convive con el eterno optimismo tecnológico. Después de La Web 2.0, está La Web 3.0. De la Web 3.0, deberíamos olvidarnos del nombre. Esta vez, los gurus, no han pensado bien en ello. El nombre, es algo desafortunado, después de los ríos de tinta de la Web 2.0. Tal vez, deberíamos hablar de Web Semántica.
Como decían los antiguos, con la tecnología “Citius, altius, fortius”. La decepción viene, por las inevitables excesivas espectativas creadas, de aquello que comercialmete se anuncia como nuevo, que en este caso, de nuevo no tiene nada. La Web Semántica es un tema muy antiguo y ahora tendremos más herramientas con características semánticas, pero no debemos esperar mejoras espectatulares, tan sólo cambios, como siempre.
No hay que subestimar los consejos que nos dan los responsables de marketing. Puede suponer la diferencia entre el éxito o el más extremo fracaso. En ocasiones, dentro del mundo del desarrollo, se centra esfuerzo, trabajo y dinero en la tecnología de la aplicación. Pensando sólo en cómo hacer una u otra cosa y se olvida lo más importante, los usuarios.
Pasar por alto los textos de una web, o incluso el propio diseño aunque ridículo es un error muy común. Textos y diseño, no pueden dejarse en manos no profesionales.
Las personas, consumimos lo que nos gusta. No sólo bebemos Coca-Cola por su sabor, y no sólo usaremos una web por su tecnología. Los seres humanos volcamos en forma de emoción lo que nuestros sentidos perciben y si la web visualmente, no es agradable, hacemos que los usuarios generen sentimientos negativos hacia nuestro proyecto. Del mismo modo, las webs visualmente atractivas tienen un mayor porcentaje de fidelización.
Por eso, es necesario, contar siempre con consejos profesionales en el campo del marketing online. Sólo las personas que son capaces de entender qué gusta a los usuarios, son capaces de hacer cosas que les gustan. Hay que pensar como personas que quieren hacer cosas para otras personas. No como empresarios, desarrolladores web…
Invertir en algo que después no se da a conocer de manera correcta es el mayor error que se puede cometer en un proyecto web.
La sociedad avanza. En algunos campos los hace realmente rápido y en otros quizá va un poco más despacio, pero no podemos negar que el día a día hace que nuestra sociedad evolucione y que por tanto los hábitos de las personas cambien. Si bien hace una par de décadas no usábamos internet, hoy día es casi imposible vivir sin esta red de comunicación. Además, Internet, ya está empezando a superar la fase de uso específico que tenía hasta hace poco. Los usuarios ya no van a Internet en momentos determinados del día, es Internet la que va con ellos en todo momento. Los smartphones son el presente.
Por eso, y como decíamos al principio, los hábitos de las personas conectadas en todo momento han cambiado. Ya no es posible, por ejemplo, mantener una discusión trivial con un amigo que tiene un iPhone, ya que a los pocos segundos, la contienda verbal queda zanjada con una rápida consulta a Google. Eso, aunque sea un ejemplo un tanto simple, también demuestra que nuestros hábitos están cambiando. Pronto, no existirán las clásicas e interminables discusiones entre amigos. Que la información esté accesible en todo momento, nos está cambiando.
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En una entrevista que concedió recientemente el CEO de Facebook Mark Zuckerberg, fue preguntado sobre el rápido crecimiento del que es sin duda uno de los principales oponentes de su empresa. Hablamos lógicamente de Twitter, que pese a no ser un servicio igual a Facebook, está ganando protagonismo entre los usuarios más expertos y creadores de tendencias de la red. Algo que en principio debería hacer pensar a la que sigue siendo, a día de hoy, la red social más importante y famosa del mundo.
Zuckerberg admitió que estaba observando el crecimiento de Twitter pero que no creía que pudiera mantener el ritmo por mucho tiempo, augurando que pronto tocaría techo y achacó el éxito a una atención mediática desproporcionada y que su empresa parece no tener.
Esta reflexión, sobre la atención mediática, da pie para reflexionar sobre cuál es la imagen que proyectan estas dos empresas en los mass media. No podemos negar que en el mismo momento en que las redes sociales entraron a formar parte de nuestras vidas, los que siguen siendo los medios tradicionales pusieron el foco sobre ellas, trasladándonos imágenes muy dispares de unas y otras.
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No se si habéis conseguido terminar un proyecto web interesante. Si es así, seguro que en realidad no ha terminado. Nada realmente interesante termina nunca. Y una aplicación web por ejemplo, es algo siempre a mejorar, con el fin del desarrollo, no se ha terminado para nada el proyecto. La gente que realmente sabe de ello lo tiene siempre muy presente.
La única forma de terminar un proyecto web, es que lo mantenga otra empresa (La forma menos mala). ¿Qué sentido tiene tener una herramienta para comunicarse y no usarla? Los días de las páginas web de empresa completamente estáticas e “informativas”, donde la comunicación es en un sólo sentido han terminado hace mucho. Así que si eres desarrollador, y te importa tu cliente, lo primero que hay que hacer para ser honestos, es decirle a tu cliente, que los proyectos interesantes no terminan. Deben tener un mantenimiento, con personas responsables, tanto de actualizar contenidos como del sistema.
Los usuarios con su participación, más los planes e ideas de los desarrolladores, más los problemas técnicos que surjan, son los que deben modelar la aplicación web adaptandose a los deseos del equipo y la comunidad que participa en el proyecto. El desarrollo inicial, sólo es el inicio. Yo en realidad creo, que no hay malas ideas a la hora de hacer un producto en Internet. Sólo hay malos desarrolladores, malos directores de proyecto, y malos clientes, que no les interesa captar la esencia de lo que desea su público.
La crisis de Las Puntocom, creo que fue mucho de esto. Se hacían cosas, sin ninguna base en la realidad, sin tener en cuenta quien eran los clientes finales. En aquellos tiempos, había un famoso banquero que decía que no ponía dinero en cosas que no entendía. Y esos proyectos no los entendía él, pero realmente no los entendía nadie. Aquellos “grandes proyectos” no querían escuchar, ni entender a nadie y así ni ellos mismos se entendían.
Resumiendo mi consejo, para el que quiera hacer un proyecto en Internet. Hay que querer a tu público, con el contenido y las mejoras que proponga. Escucharle e intentar entenderle, el tiempo que sea necesario. Si merece la pena, durante un tiempo indefinido.
Me ha parecido lógico, comenzar el blog con este consejo, sobre el desarrollo web y “su fin” en esta nueva etapa de Arquematics.